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Generalidades del Producto

El cultivo del arroz comenzó hace casi 100 años, en muchas regiones del Sudeste Asiático y China Continental, posiblemente sea la India el país donde se cultivó por primera vez debido a que en ella abundaban los arroces silvestres. El arroz es el alimento básico de 17 países de Asia y del Pacífico, de ocho países de África, de siete países de América Latina y del Caribe y de uno del Cercano Oriente. Fue introducido al Perú por los españoles en la segunda mitad del siglo XVI, localizándose en los valles costeros del sur del país. Actualmente ocupa importantes extensiones de los valles del Norte y de la Ceja de Selva y Selva. Socialmente ocupa 28 millones de jornales desde la siembra hasta la cosecha y constituye el 10% del Valor Bruto de la Producción Agropecuaria.

Es un cereal de gran importancia en la alimentación diaria del poblador peruano por ser un producto de alto contenido en calorías y proteínas y ha desplazado a la papa en variados platos regionales. El arroz es vida para las mayores poblaciones del mundo y está profundamente relacionado con el patrimonio cultural de numerosas sociedades. Es el alimento básico de más de la mitad de la población mundial. Sólo en Asia, más de 2,000 millones de personas obtienen del arroz y sus productos del 60 al 70 por ciento de su consumo calórico.

Los sistemas de producción basados en el arroz y su correspondiente manipulación poscosecha dan empleo a casi 1,000 millones de personas de las zonas rurales de los países en vías de desarrollo. En los países en vías desarrollo con rentas bajas, aproximadamente las cuatro quintas partes del arroz mundial es cultivado por agricultores a pequeña escala. De lo cual se desprende la necesidad de que los sistemas de producción basados en el arroz sean altamente eficaces y productivos para lograr el desarrollo económico y una mejor calidad de vida para la mayor parte de la población mundial.

El aumento de la productividad de los sistemas del arroz contribuirá a la erradicación del hambre, a la mitigación de la pobreza, a la seguridad alimentaría nacional y al desarrollo económico. La FAO estima que, en los países en vías de desarrollo, hay aproximadamente unos 840 millones de personas desnutridas, entre ellas más de 200 millones de niños. La desnutrición limita enormemente el desarrollo.

No obstante, la producción de arroz se enfrenta a graves limitaciones, entre las que se encuentran una tasa descendiente de crecimiento de las cosechas, la escasez de mano de obra, los conflictos basados en el género, las limitaciones institucionales y la contaminación medioambiental. El hambre, la pobreza y la malnutrición dominantes, aunque protegen el medioambiente, reclaman una acción conjunta por parte de todos los participantes. La diversidad de regiones, personas y recursos relacionados con los sistemas basados en el arroz del mundo, exige un planteamiento distinto del desarrollo global del arroz que incluya la participación a escala local e internacional.


El Arroz y la Agro biodiversidad:

La agro biodiversidad en los sistemas basados en el arroz ofrece una excelente oportunidad para una mejor nutrición de las comunidades rurales y para el aumento de las rentas de los agricultores gracias a la diversificación de los cultivos, así como para la protección de una profusión de recursos genéticos para las futuras generaciones.

El potencial para diversificar las fuentes alimenticias dentro del ecosistema basado en el arroz es bastante elevado, dado que los arrozales de los humedales conforman el hábitat de una amplia variedad de organismos terrestres y acuáticos gracias a la continua presencia de agua fresca. A lo largo de miles de años, la gente del campo ha confiado enormemente en la existente biodiversidad de los ecosistemas basados en el arroz, y en muchos casos ha incrementado esta biodiversidad con plantas cultivadas, animales domésticos y acuicultura para garantizar su abastecimiento diario de alimentos y sus ingresos.

La gente local recurre a peces, ranas, caracoles, insectos y otros organismos acuáticos derivados de estos ecosistemas como su principal fuente de proteínas animales y ácidos grasos esenciales. Los organismos acuáticos de los arrozales pueden ser, o bien componentes naturales de la biodiversidad atrapados en los arrozales, o bien intencionadamente introducidos, como las especies de tilapia, barbo y carpa. La industria pesquera es especialmente importante para la gente con escasos recursos, en especial para los que no disponen de tierras, ya que pueden conseguir algunos ingresos gracias a la venta de alimentos acuáticos frescos o procesados y de productos medicinales.

Los sistemas basados en el arroz mantienen a varios tipos de ganado. En los arrozales, los patos se alimentan de pequeños peces, de otros organismos acuáticos y de algas, mientras que los búfalos, el ganado vacuno, las ovejas y las cabras tienen en la paja de arroz su principal fuente de alimento en las zonas dónde se cultiva arroz.

El salvado de arroz, un subproducto de la molienda del arroz, así como los granos de arroz de baja calidad y los excedentes representan un suplemento de comida para el ganado. A su vez, el ganado ayuda a los agricultores en las necesidades de transporte y preparación de la tierra: por ejemplo, los excrementos del ganado pueden reciclarse en abono orgánico.

Los campos de arroz acogen también una amplia variedad de enemigos naturales o predadores, que sirven para controlar los insectos nocivos y las plagas, reduciendo así la necesidad de pesticidas. De igual modo, los peces se alimentan de algas ayudando así a controlar su crecimiento. Otras especies de plantas comparten una relación simbiótica con el arroz. Por ejemplo, el Azolla, un helecho acuático con capacidad para fijar el nitrógeno, puede cultivarse en los arrozales para aumentar la disponibilidad de nutrientes, para reducir las algas y para facilitar la integración de la cría de peces. Los agricultores utilizan diversas variedades de plantas como alimento y medicinas y como alimento para los peces y el ganado.